Mayo 27 2026
Entrada gamer
(videojuegos).
Esta es una entrada para todas las personas que hayan tocado por lo menos un videojuego en toda su vida, pero no se preocupen: las próximas entradas ya serán más normalitas, graciosas y estúpidas, como las que siempre hago. Si no les interesan los videojuegos o nunca tocaron uno en su vida, pueden pasar esta entrada por alto; total, estoy escribiendo constantemente, eso sí; si quieren leer y comentar aunque no sepan ni de lo que hablo, siempre son bienvenidos, es más, tengan cinco conejipuntos por leerme, en serio mil gracias.
Fíjense que no sé si ha pasado con ustedes, pero conmigo, cuando era pequeño, los juegos no dependían de las gráficas. Con esto me refiero a que las historias y las aventuras eran sumamente buenas, que las gráficas simplemente sobraban; por ejemplo, los RPG de texto. Todo estaba en nuestra imaginación; nuestra imaginación era más poderosa que cualquier videojuego hoy en día. Las gráficas eran un millón de veces mejores, obviamente.
Tenemos este ejemplo en donde se ve una escena del juego Adventure de Atari 2600:


Para las personas comunes tal vez no lo entiendan, pero para nosotros, los que jugábamos desde pequeños y hemos jugado toda la vida, veíamos mucho más que solo píxeles y unas imágenes muy rudimentarias. Como dije, todo estaba en nuestra imaginación:


Carajo, nosotros teníamos música y hasta voces en nuestras mentes; nosotros veíamos más allá. ¡Qué bonito era imaginarse las cosas!, lo digo muy en serio, no estoy siendo sarcástico ni irónico.
La llegada del Nintendo (NES) me voló la mente. Ya no eran solo cuadritos en la pantalla; ya estaba viendo a un plomero con una gorra color rojo y overoles luchando contra los malos. Estaba viendo tortuguitas y goombas; ya había lava, ya había bloques hechos con ladrillos, ya había una música más consistente. Eso me gustó; sin embargo, imaginen mi impresión cuando un día vi que se podían rentar videojuegos en el centro comercial y, al tomar la cajita del juego de Final Fantasy 1, vi esto:


Pueden darle clic para hacer más grande la imagen. En una de las fotitos se ven cuatro guerreros peleando contra cuatro monstruos. Eso me voló la mente porque ya no estábamos viendo a un plomero con una gorra y unos overoles medianamente dibujado, ya estábamos viendo criaturas con piernas, manos y hasta armas más realistas que el plomero. Mi mente, y creo que la de muchos de los que jugamos ese juego, vio algo más claro y más emocionante, obviamente incluyendo voces, pero ya no música porque ya la escuchábamos en el juego:


Para su información, todavía he jugado Final Fantasy 1 de Nintendo y me emociono como la primera vez, porque puedo escuchar las voces de cada personaje. Me imagino qué dirán, qué harán, qué pensarán; me imagino la ropa o las armaduras que tengan puestas.
Obviamente, con el tiempo se ha mejorado todo: las gráficas, la música, las historias; cada vez hay menos limitación en cuanto a tecnología. Ya no es lo mismo.
Y aquí quiero dejar muy presente que no me estoy quejando. Lo que digo es que es diferente; ya no tenemos que imaginar nada, ya todo está en la pantalla y los desarrolladores del juego imaginan por nosotros y nos lo dan todo digerido. Ahora ellos son los que nos dictan qué pensar, cómo y cuándo.
Precisamente aquí les muestro un ejemplo con el juego Final Fantasy 15. UFF, el primer juego de Final Fantasy salió en los 80s y el Final Fantasy 15 salió en el 2016. La tecnología avanzó muchísimo; vean la siguiente escena. Como dije, ya no tenemos que imaginar la pelea, ni la música ni las voces; todo está ahí:
También quiero aclarar que no me estoy quejando. Si vieron la pelea, es épica; también, cuando lo jugué, me dejó boquiabierto y con un buen sabor de boca. Solo estoy diciendo que no es lo mismo; ya no se siente igual, ya no se ve igual... Ya no se siente como la primera vez. Recuerdo que, en el mapa de Final Fantasy 1, al ver iconitos en la pantalla, siempre me preguntaba: ¿qué habrá dentro de esa cueva?, ¿qué nuevos monstruitos encontraré?, ¿habrá alguien?, y demás preguntas.
Aquí sus comentarios retro por favor. Imagínense en un calabozo escribiendo el pergamino con musiquita chiptune.